martes, 2 de agosto de 2011

Mi tren de las 4 am.

Tenía los boletos en mano y me encontraba en aquella vieja estación, estaba para demoler y completamente desolada, pensaba que había sido una estafa que me mandasen allí, es más no veía ningún tren estacionado por el lugar. Ya me volteaba para irme con las ganas por el piso cuando de repente escuche el silbido del tren mas largo que había visto, cuando paró un montón de polvo y demás gases me envolvieron, alguien me habia quitado el boleto y ya estaba arriba del tren, en la cola para ser mas exacto, todo estaba vacío y hasta ya me asustaba un poco, mi maleta la guardé encima de mi asiento y empezó el misterioso viaje, eran las 4 de la madrugada y de pronto escuché el sonido de unas campanas, automáticamente al escuchar el bello sonido me levanté y quise comenzar a recorrer los tremendos vagones que aún faltaban ver pero antes de caminar cogí mi maleta y agarre dos fotos.

Abrí la primera puerta temeroso de que ver y no había nada más que tres puertas, al abrir la primera vi algo extraño, una dimensión desconocida parecia así con colores alucinantes que apenas me dejaban ver, había un niño no muy alto y que se encontraba solo en el medio del universo me dio pena pero era lo que no buscaba, cerré y abrí la segunda, esta fue peor ya que vi a un jóven no tan adulto, frente a un water y mirandome pero estaba todo arañado y demás, me dio un terror al verlo que cerré la puerta con fuerza y seguí con la última para ver si por fin encontraba lo que buscaba pero no, aqui habia un ente encima de monedas de oro, que las lanzaba hacia al aire y luego se las comía, ni bien terminé de ver comer sus monedas hice una cara de asco y también la cerré, aún no encontraba lo que buscaba, seguí caminando y en me pareció verlo corrí para ver si era cierto pero tampoco simplemente era un reflejo de una mesa sucia que se parecía mucho, el siguiente vagon estaba totalmente vacío asi que me di media vuelta a mi regreso pero de pronto un increible viento que entró al sentir que el tren aceleró a su velocidad máxima me arrancó una foto de mi bolsillo y me la llevaba a la cabeza de este vejestorio; simplemente corría con la esperanza de que mi foto no se salga del tren y no me importaba si faltaba mucho, solo quería recuperarla, ya eran las 6 de la mañana y el sol invadía todas las ventanas opácas y sucias pero que hacían muy lindo el interior.

Ya no la veía, se había ido para siempre, me sentí triste y sin fuerzas con decir que solo faltaba una puerta para llegar al comienzo pero no quería, me habían quitado todo como para seguir adelante, no debía hacerlo ya que nada me iba en bien, para comenzar nunca debí subirme a aquel tren que más que bien me hizo puro mal y me enseño imágenes extrañas de personas totalmente diferentes. Los minutos pasaban y solo miraba fijamente la puerta como en espera de algo, luego se abrió con una fuerza descomunal y un brillo que fácilmente te dejaba ciego salió de aquel pequeño lugar, gateé unos pasos y luego me levanté, sentí algo en mi otro bolsillo y era mi foto perdída y también lo que buscaba, estabas ahi esperandome mientras hacía el recorrido de mi vida.

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