miércoles, 1 de julio de 2015

Es hora de volver a lo básico.

Había desistido de este blog, pensé que si dejaba de escribir lo que me pasaba, empezaría a dejar el pasado atrás. Al comienzo me fue raro y luego me fui acostumbrando, por fin me sentía más ligero, menos atormentado por las voces que me causaban insomnios. Todo empezaba a ordenarse, cosa demasiada rara para lo que he vivido en 22 años. Empecé a escribir desde los 16 y no paré hasta hace un año, este blog siempre me pareció oscuro, ya que alberga todos mis miedos, cosas que ahora me causan escalofríos.

En un año me han pasado cosas nuevas, nuevos "romances", nuevos estados de ánimos, nuevas metas la verdad, mi manera de pensar ha dado un vuelco de 360°, me siento más... maduro, empecé a trabajar en lo que me gusta, empecé a ganar el dinero que creo merecer, me uní más con mis mejores amigos, trate de estar conmigo, pude relajar los vicios y dedicarme a leer, volver a escribir, tomar fotos y disfrutar una tarde en el parque. Las fiestas habían pasado a segundo plano y los insomnios -hasta hace poco- habían cesado. La relación con mis padres había crecido, viajé hace poco a Santiago y volví más centrado, con papá tuve problemas un tiempo pero supimos corregir lo malo de nosotros, nuestro carácter. Seguía soltero desde mi relación con J, había salido con más personas pero ninguna pudo ser especial, siempre era lo mismo. 

Ahora tengo 22 años y la verdad me aterra volver aquí pero es lo único que me mantiene cuerdo, es lo único que me trae a la realidad. 

La verdad siempre sale a la luz.