Hace años me preguntaba que estudiar al salir del colegio, no me decidía entre ser doctor o chef, que es una carrera típica luego del colegio, luego pensé en estudiar traducción ya que amo el ingles, pero aún no me decidia del todo, pensaba que había algo más que solo esas tres carreras ¿pero qué? Entonces empezó la presión por parte de mi papá en decidir que hacer con mi vida, me decía que mientras debía entrar a una academia para prepararme; sin embargo sentía que no era lo mio, solo tenía claro que me gustaba imaginar cosas, crear dibujos o gráficos, aún no sabía que existia la carrera de Diseño Publicitario, hasta que mi mejor amiga me dijo que la acompañara a una charla que darían en Cibertec, era la primera vez que escuchaba ese nombre y sobre esa carrera, al encontrarme con ella nos hicieron un recorrido por todo el edificio, me quede asombrado por tantas cosas que había y lo fascinante que era la publicidad, entonces hable con papá y le dije que quería estudiar ahí, que perdería dinero al meterme a una academia porque eso no era lo mio, dudo un poco porque un instituto no es lo mismo que una universidad -decía él- entonces le dije que sería el mejor, que estudiaria y le demostraría lo que podía lograr, ese instituto cambio mi vida, me hizo madurar, me hizo encontrar amigos, la persona que necesitaba, los monstruos y gracias a todo esto, me convertí en quien soy ahora, aún no me gradúo pero ya falta poco y finalmente me sentiré realizado, actualmente trabajo en una agencia publicitaria y creo que le demostré a papá que me mantuve fuerte y por seguir mis sueños ahora se siente orgulloso.
Si no crees en tus sueños, entonces no lo son.