En un año me han pasado cosas nuevas, nuevos "romances", nuevos estados de ánimos, nuevas metas la verdad, mi manera de pensar ha dado un vuelco de 360°, me siento más... maduro, empecé a trabajar en lo que me gusta, empecé a ganar el dinero que creo merecer, me uní más con mis mejores amigos, trate de estar conmigo, pude relajar los vicios y dedicarme a leer, volver a escribir, tomar fotos y disfrutar una tarde en el parque. Las fiestas habían pasado a segundo plano y los insomnios -hasta hace poco- habían cesado. La relación con mis padres había crecido, viajé hace poco a Santiago y volví más centrado, con papá tuve problemas un tiempo pero supimos corregir lo malo de nosotros, nuestro carácter. Seguía soltero desde mi relación con J, había salido con más personas pero ninguna pudo ser especial, siempre era lo mismo.
Ahora tengo 22 años y la verdad me aterra volver aquí pero es lo único que me mantiene cuerdo, es lo único que me trae a la realidad.
La verdad siempre sale a la luz.