El
día viernes me levanté demasiado tarde, me di una súper ducha y salí
corriendo a tomar un taxi, me sentía agripado y preocupado por todo lo
que había pasado en la semana, problemas en el trabajo, y por los
exámenes llegue un poco tarde a la agencia y traté de ponerme al día con
trabajos pendientes, cada vez hago más amistad con los chicos de mi
área y eso me alegra, me hace sentir que podré ser muy amigo de ellos en
un corto tiempo, siempre fui así, tratar de hacer amigos y sentirme
querido, después de preparar un par de titulares me reuní con algunos
chicos a almorzar y veíamos la posibilidad de ir al cumpleaños de
Giancarlo, el único problema era que vivía demasiado lejos casi cerca al
aeropuerto y eso me desanimaba un montón. Ya estaba por terminar el día
y recibi una invitación de un amigo que no veía hace mil años, Harold,
se había distanciado demasiado de nuestro circulo por motivos de trabajo
y estudio, la verdad es que todos lo habíamos hecho al parecer la edad
no alcanzó; caminaba con Jonathan a darle el encuentro en Kennedy para
ir por unos tragos, solo tenía un par de horas porque era cumpleaños de
mi abuelo y por primera vez sentí las ganas de participar en una cena
familiar; buscando lugar para hacer hora mientras Albazos abría, nos
sentamos en un lugar por Berlín que tenía temática italiana, tomamos una
cerveza y nos dimos cuenta que Albazos abría, ese viernes hablamos de
todo, la vida, el trabajo, las clases por primera vez estaba feliz de
tener temas de conversación sobre el presente y el futuro, siempre
rechaze la idea de tener que crecer y ponerme nuevas metas en el camino,
pero a pesar de tener miedo tengo que hacerlo, así me hago mejor
persona y mejor todo; estabamos demasiados felices por los tragos
tomados y fue donde tenía que irme, lo deje con Jonathan y salí
corriendo a tomar un taxi para llegar a mi casa porque se me había hecho
tarde, mientras caminaba por las calles de miraflores podía sentir el
efecto de los vasos de Vodka que había tomado, me sentía genial
extrañaba esa sensación de sentir todo rápido y liviano, pare dos taxis y
me subí en el tercero en este trataba de componerme porque estaría toda
mi familia y no lo veía bonito que me vean ya feliz por los tragos, me
compré un churro y lo comía dentro del taxi.
Baje
corriendo del taxi para entrar a casa a dejar mi maleta y salí con las
mismas, ya mi tios estaban afuera buscando un taxi para irnos al club;
luego de una hora de camino y con las tremendas ganas de orinar llegamos
a un lugar muy rústico pero bonito, estaba nuestra mesa esperando
adelante del escenario, podías encontrar a todo tipo de persona y de
todos lados del Perú, era algo nuevo para mí salir con mi familia y
brindar con ellos; luego del atracadero de comida que nos metimos
pidieron pisco y otros coctéles para brindar, al pasar dos horas de
brindis empezó a tocar un grupo en vivo y fue donde todos se levantaron a
bailar yo me quede sentado quería contemplar todo desde lejos, ver sus
caras de felicidad me lleno de alegría y me hizo sentir completo,
extrañaba eso vivir cosas con ellos y ver que estabamos juntos en
momentos especiales entonces fue donde me dije que el pasado se llamaba
así porque no afecta lo que tengo ahora, que en un futuro mis abuelos no
podrán estar conmigo pero los vi así, los ví felices al máximo y podre
estar tranquilo en un futuro de poder recordarlos así.
La
vida corre cada vez más rápido, el futuro es cada minuto que pasa y
quiero estar enfocandome en este que en mirar atrás, además mirar el
pasado está pasado de moda.