Mientras iba a comprar a la esquina de mi casa, me encontré con niños de la cuadra, me quede parado un momento y me vi claramente como si fuera uno de ellos, como en el 2005 donde jugaba a las escondidas con mis vecinos ó a las cartas de Yu gi oh, como olvidar cuando tocábamos timbres y hasta algunas veces los rompíamos, es curioso recordar esos momentos, ahora no se nada de mi mini pandilla con quienes fui muy feliz en algún momento y que deseábamos los 4 de mi grupo ser grandes, trabajar para tener lo que quisiéramos o quedarnos en la calle hasta tan tarde que salga el sol, uno cuando es niño desea con todas sus fuerzas ser alguien en la vida, tener un status y tener dinero, pero ahora en mi realidad estoy por cumplir veinte años y me encantaría tener trece o catorce, no viví mi niñez como hubiera querido y eso es lo que me lamenta, y hace que me extrañe tanto, si tan solo pudiera por todo un día volver a ser un niño y volver a vivir de nuevo, no pensar en el turno del trabajo, en cuentas que pagar, en notas que sacar, a veces uno desea ser grande pensando que nos espera un mundo maravilloso pero la verdad es que cada uno hace su propio mundo, entonces los niños crecen al igual que yo, por fin entiendo las nuevas generaciones, mi generación pasó a contribuir al mundo y ahora la nueva generación puede vivir todo lo que extraño tanto.
Los niños crecen, al igual que yo, solo en sueños puedes ser el niño que eres, ya que todo es realmente perfecto en sus mentes.
Yo también. Igualito me sentí cuando vi a un niño de 3 años junto a su madre, en la Estación Angamos del Metro de Lima.
ResponderEliminarEs alucinante que uno crece sin darse cuenta.
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